Las microsociedades

Para que los colectivos puedan mostrarse en su máximo esplendor, estos deben engranarse de una forma correcta y equiparada, otorgándoles un equilibrio que permita potenciar todas sus virtudes. Dentro de un equipo nos encontramos con muchos individuos que poseen diversas particularidades, virtudes y defectos. El orden en que se muestren estas virtudes o defectos, hará triunfar el plan colectivo o lo hará fracasar, y para ello es muy importante el sentido estratega del entrenador.

El plan de partido de un entrenador irá enfocado a potenciar ciertas virtudes de su equipo hacia -posiblemente- ciertas carencias del contrario. Por lo que, para que una microsociedad pueda triunfar en su máximo esplendor, ambos conceptos deberán ir de la mano. Es decir, no pretenderemos explotar la amplitud por banda izquierda para cargar el área de centros laterales des de la línea de fondo, jugando con un jugador en banda que tiende a meterse por dentro y un lateral que raramente se proyecta en ataque o cuando lo hace no tiene las virtudes suficientes como para dotar de ventajas a sus compañeros que esperan el centro dentro del área.

Igual que no podremos crear excesivas microsociedades que quieran brillar a la vez porque posiblemente, entre ellas y el plan de partido, acabaran diluyéndose y perdiendo la eficacia e intención que tenían, siendo parte tan solo del colectivo sin darle un mayor rango de especificidad ni de valor por encima del rival. Aunque sí que se podrán crear algunas interacciones que se ayuden o complementen en momentos distintos.

Ayer en el partido que enfrentaba al FC Barcelona de Valverde y al Valencia de Marcelino, se vio una microsociedad bastante clara y productiva en el carril izquierdo del ataque blaugrana. Jordi Alba y Andrés Iniesta fueron complementarios continuamente. El primero -en la mayoría de ocasiones- aparecía con la ventaja otorgada por el segundo, ya fuera en forma de pase o de creación de espacio. Además, también se lucró de ellos Luis Suárez, aprovechando la confusión que los dos creaban en banda, se unió a la pareja, creando un triángulo de cooperación y ampliando la microsociedad en ciertas ocasiones, dotándola de más fuerza y mas duda para el rival.

COUTINHO FIJA

couu

 

Esta microsociedad creada por Andrés y Jordi y ampliada en ocasiones por Suárez, estaba íntimamente ligada con el plan de partido -aparentemente- propuesto por Valverde. Los blaugranas juntaban al equipo rival por dentro o en el lado opuesto, parea acabar llegando al carril izquierdo con ciertas ventajas y ahí explotar la microsociedad. Cuando el Barça quería juntar al contrario en el carril lateral -en varias ocasiones- utilizaba una pareja menos potenciada des de lo vistoso pero muy importante para que el ataque por el carril opuesto triunfara. El brasileño Coutinho y Sergi Roberto intentaban explotar el carril, con la principal intención de girar rápido el balón. El brasileño partía des del carril central, cayendo a la espalda del lateral valencianista, cada vez que éste saltaba a presionar a Sergi. La intención de Coutinho era arrastrar a los centrales, creando espacio en el lado opuesto y que, mediante los jugadores centrales, llevar el balón hacia Andrés o Jordi Alba.

triangulo

Durante el partido de ayer, el FC Barcelona se benefició de sus microsociedades, yendo de la mano -aparentemente- de su plan de partido.

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